Existen ocasiones en donde nos sentimos atacados injustamente, en donde tratamos de mantener nuestra fe en Dios, pero nos sentimos llevados al límite, al ver lo desesperante de nuestras circunstancias: enemigos que ni sabíamos que teníamos, intrigas y mentiras en nuestra contra, problemas, etc. En un escenario como este, que nos sentimos tan atacados, ¿Cómo podemos mantener nuestra Fe y actuar asertivamente?
Hay una historia bastante conocida en la biblia sobre unos jóvenes que vivieron esta situación. De hecho, literalmente fueron puesto en medio de un gran fuego, de manera injusta y sin haber hecho nada malo, simplemente, por mantenerse firme a su fidelidad a Dios. Esta historia nos enseña que hacer ante una situación tan intensa.
En el capitulo 3 del libro de Daniel se relata la historia de tres varones judíos, que habían sido capturados y esclavizados en una tierra extranjera, pero por la misericordia de Dios, habían alcanzado cargos importantes dentro del palacio del Rey. Los nombres de estos hombres eran Sadrac, Mesac y Abed-nego.
El Rey de esa época era orgulloso, y había construido una estatua de si mismo para que todos se postrarán a adorarlo. Pero estos hombres, por su fe y conocimiento de la palabra de Dios, se negaban hacer esto, a pesar de las terribles consecuencias que esto podría traerles.
Por la envidia que causaban en sus enemigos, estos aprovecharon la situación para acusarlos frente al Rey, y procurar su muerte, lo cual ocurrió. Al estos jóvenes desobedecer la orden de inclinarse ante esta estatua, fueron condenados a muertes, echándolos al horno de fuego ardiendo. Sin embargo, estos jóvenes a verse en esta situación solo dijeron:
«17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.
18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.»
Daniel 3:17-18
Esta respuesta, en el momento no les trajo la solución, de hecho, solo logro enfurecer aún más al Rey, el cual ordeno calentar siete veces más el horno ardiente. Esto generalmente ocurre en nuestras vidas cuando queremos mantenernos firmes, nuestro enemigo (Satanás), puede aún arremeter con más fuerza en nuestra contra, y literalmente, llevarnos al límite de nuestras fuerzas.
Cuando hemos sido fieles a Dios, lo que el enemigo prepara en nuestra contra, Dios lo usa para gloriarse en nuestras vidas, con el propósito de mostrar Su Poder y Soberanía.
Dios envío un ángel que estuviera y cuidara de la vida de estos tres jóvenes, y a pesar de estar en medio de un gran fuego, ni siquiera una hebra de su cabello sufrió daño, y salieron con vida de esta terrible situación. El Rey al ver lo que había ocurrido, no tuvo más que adorar al Dios de estos jóvenes, y los enemigos que habían conspirados en contra de ellos, fueron lanzados en el horno, y murieron en el acto.
A pesar de lo difícil de la situación que podamos estar viviendo, recordemos esta historia, y de la certeza que Dios siempre estará de nuestro lado, y lo que hoy nos trae dolor y sufrimiento, eso mismo lo puede usar Dios para traernos las más grandes y ricas bendiciones.
¡Dios te bendiga!
