Normalmente leo o escucho mensajes cristianos, y siempre hay versículos que me llaman la atención y que me gustan desarrollar, revisando en la biblia que mas hay sobre eso.
La semana pasada, me ocurrió con
Apocalipsis 3:14-22.
«Para mi es una palabra conocida. Recordemos que en Apocalisis, el Señor entrega através del apóstol Juan, 7 mensajes a 7 Iglesias diferentes. Todos y cada uno de esos mensajes son aplicables para nosotros como individuos hasta el día de hoy.»
Pero sigamos, vamos a leer la primera parte:
Apocalipsis 3:14-17
«Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.»
Para que entendamos bien quien esta diciendo esto, volvamos a leer el verso 14:
» He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto» -> es Jesucristo quien nos esta hablando directamente.
¿ A quien le esta diciendo Jesús estas palabras tan duras?
Jesús le esta hablando a una iglesia, la Iglesia de Laodisea, personas que habían creído el evangelio, que se llamaban ser cristianos, que asistían habitualmente a una iglesia, y que estaban en «su obra»
Pero, ¿Que más habla la biblia de Laodicea?, la primera mención que conseguí de esta iglesia fue en:
Colosenses 4:16
«Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.»
Según dice, Pablo había escrito 2 cartas, una para Laodicea y otra para la de Coloso, y ambas se debían leer en las dos iglesias. Evidentemente, Pablo sabia lo que podía estar pasando en estas iglesias, y es por eso que les escribe para orientar y advertirles. Pero antes de entrar a los que les predica Pablo, vamos a entender un poco, como era esta iglesia:
Primero, conozcamos un poco el contexto de esta Iglesia, ¿Como era los laoideces?
En wikipedia (internet) se encuentra un poco de la historia de esta ciudad:
«Laodicea es una ciudad establecida entre 261 a. C. y 245 a. C. por el rey Antíoco II Theos y nombrada en honor de su esposa Laodice. Estaba ubicada a unos 6 km al norte de la actual ciudad turca de Denizli, en la provincia del mismo nombre, cerca de la aldea de Eskihisar.
Fue una próspera ciudad comercial, ubicada en la intersección de dos importantes rutas, y famosa por sus textiles de lana y algodón. Era un centro clave en el comercio y el mundo bancario. Vendía una muy conocida pomada para los ojos y también prendas de vestir de alta calidad hechas de excelente lana negra. También contaba con un acueducto que les proveía de agua.
El sitio sufría frecuentemente de terremotos, y Tácito apunta que en el año 60/61, bajo el reinado de Nerón, uno de ellos destruyó completamente la ciudad; los habitantes rehusaron la ayuda imperial y la reconstruyeron por sí mismos. La riqueza de sus habitantes creó entre ellos un gusto por el arte griego como se observa en sus ruinas, y dan testimonio del desarrollo de la ciencia y literatura los nombres de los filósofos escépticos Antíoco y Teoidas, sucesores de Enesidemo, y la existencia de una gran escuela médica.[9] Fue también cuna del sofista Polemón de Laodicea (ca. 90 – 144). La ciudad acuñaba sus propias monedas, cuyas inscripciones dan prueba de que en la ciudad se adoraba a Zeus, Esculapio y Apolo; además de a los emperadores.»
Entonces podemos decir que era una ciudad civilizada, con un gran desarrollo, con riquezas, trabajo, y personas muy orgullosas, notemos que no aceptaron la ayuda de imperio para reconstruir la ciudad después del gran terremoto. Esto es lo que dice la historia de ellos, veamos que dice la biblia. Ya que Pablo dice que la carta de los Colosenses se debía leer también en Laodisea, podemos tomar estas palabras para entender que quería decirles el apóstol:
Colosenses 1:21-23
«Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.»
¿Que le advierte Pablo?
Colosenses 3:5-17
«Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él»..
Pero, al parecer, los laodises no dejaban estas malas obras, y regresando a Apocalisis 3:18, vemos lo que les pide Jesucristo:
Apocalipsis 3:18-19
«Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
Jesús los esta llamando a cambiar su manera de vivir, a arrepentirse y a realmente buscar el verdadero tesoro, como lo había dicho en Mateo:
S. Mateo 6:19-21
«No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón».
Jesús siempre esta dándonos oportunidades para que le entreguemos nuestros corazones, por eso sigue y les dice:
Apocalipsis 3:20-22
«He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.»
Lo bueno es que Dios esta dispuesto siempre a perdonarnos, y como dice
2 Cronicas 7:14:
«si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra».
¡Dios Te Bendiga!
