No cabe duda que uno de los personajes en la biblia del cual podemos aprender mucho, es de David, o el Rey David, como más es conocido.
Desde muy joven, el rey David, entendio que si Dios estaba con el, podria vencer cualquier obstaculo. Siendo un joven menudo, no temia enfrentarse a osos y leones para defender a sus ovejas.
«David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo.»
1 Samuel 17:34-37 RVR1960
No dudo enfrentarse contra ese gigante llamado Goliat, que se atrevió a ofender a Dios.
Tan grande era la fe y confianza de que Dios era el que le daba las victorias, que ni siquiera quiso usar armadura ni espada ni escudo.
«Y ciñó David su espada sobre sus vestidos, y probó a andar, porque nunca había hecho la prueba. Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué. Y David echó de sí aquellas cosas. Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.»
1 Samuel 17:39-40 RVR1960
El sabia que su victoria no estaban en esas cosas, sino en el Dios Todopoderoso en el que el confiaba.
«Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel.»
1 Samuel 17:44-46 RVR1960
Dios le habia dado una promesa a David, seria el siguiente Rey de Israel. Pero las cosas habian cambiado, y a pesar de haber hecho lo que se le habia pedido, ahora era perseguido y se enfrentaba a grandes enemigos.
«Pero Saúl, viendo y considerando que Jehová estaba con David, y que su hija Mical lo amaba, tuvo más temor de David; y fue Saúl enemigo de David todos los días.»
1 Samuel 18:28-29 RVR1960
A David le toco huir a las montañas. Estaba siendo perseguido, pero David seguía confiando, y la ayuda llego. Grandes guerreros con sus ejercitos, habian decidido apoyar a David. Miles de hombres lo proclamaban como Rey.
» Éstos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra. Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos para tirar piedras con honda y saetas con arco. …»
1 Crónicas 12:1-2 RVR1960
Las promesas de Dios se cumplen cuando mantenemos nuestra confianza en El:
«Hiram rey de Tiro envió a David embajadores, y madera de cedro, y albañiles y carpinteros, para que le edificasen una casa. Y entendió David que Jehová lo había confirmado como rey sobre Israel, y que había exaltado su reino sobre su pueblo Israel.»
1 Crónicas 14:1-2 RVR1960
Pero siempre antes de su cumplimiento o durante, hay que librar algunas batallas:
«Oyendo los filisteos que David había sido ungido rey sobre todo Israel, subieron todos los filisteos en busca de David. Y cuando David lo oyó, salió contra ellos.»
1 Crónicas 14:8 RVR1960
Pero David, solo confiaba en uno: Dios, y sabia que la victoria estaba en escuchar y hacer la voluntad de Dios, leamos:
«Entonces David consultó a Dios, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, porque yo los entregaré en tus manos. Subieron, pues, a Baal-perazim, y allí los derrotó David. Dijo luego David: Dios rompió mis enemigos por mi mano, como se rompen las aguas. Por esto llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perazim. Y volviendo los filisteos a extenderse por el valle, David volvió a consultar a Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir a ellos por delante de las balsameras. Y así que oigas venir un estruendo por las copas de las balsameras, sal luego a la batalla, porque Dios saldrá delante de ti y herirá el ejército de los filisteos. Hizo, pues, David como Dios le mandó, y derrotaron al ejército de los filisteos desde Gabaón hasta Gezer».
1 Crónicas 14:10-11, 13-16 RVR1960
¡Confiemos en que nuestra Victoria es Segura cuando seguimos el camino de nuestro Padre Celestial!
¡Dios te bendiga!
