Pidiéndole al Padre

Dios nos ha dado un regalo tan invaluable, que ni siquiera somos capaces de entender todo su valor y poder. Ese regalo es que nos permite hablarle directamente, por el sacrificio que hizo Cristo en la cruz.

Es bien sabido que Jesús oraba todos los días, que se levantaba muy temprano y se iba a un lugar apartado a hablar con su Padre. Si esto no nos muestra lo importante que es la oración, difícilmente otra cosa lo hará.

Siendo Jesús quien era, Dios mismo hecho hombre, reflejaba la inmensa necesidad que sentía de estar en comunión con el Padre. Que su prioridad al comenzar el día era tomar un tiempo a solas para hablar con Dios Padre. Si Jesús, siendo quien era, necesitaba y procuraba tener este tiempo, ¿no lo necesitaremos más aún nosotros?.

Hasta los discípulas entendieron la importancia y el poder de la oración, por eso le pidieron a Jesús que los enseñase a orar:

» Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.»
Lucas 11:1

El Padre Nuestro es la oración mas conocida en el mundo entero. Vamos a entender un poco como esta estructurada esta oración:

1. Reconocer la supremacía de Dios y adorarlo:
«Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino….»
Lucas 11:2a

2. Buscar la voluntad de Dios:
«… Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.»
S. Lucas 11:2b

3.Dependencia diaria de Dios:
«El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.»
S. Lucas 11:3

4. Arrepentimiento y perdonar a otros:
«Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben…»
S. Lucas 11:4a

5. Protección:
«…Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.» Lucas 11:4b

Jesús ejemplifica 2 veces lo importante de mantenerse en oración:

«Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿Cuántos más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?»
S. Lucas 11:5‭-‬13

No olvidemos que tenemos un valioso regalo en nuestras manos: el poder hablar directamente con nuestro Padre Celestial, a través de nuestro Señor Jesucristo. Abracemos este regalo diariamente y dejemos que Dios haga su voluntad en nuestras vidas, porque como el buen Padre, nos dará lo mejor para nosotros.

¡Dios te bendiga!

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